- Portada
- Horoscopo
- Encuestas
- Nosotros
- Categorias
- Patrocinador
Toda persona, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro “. Santiago Ramón y Cajal
Hemos comentado en otras oportunidades. lo importante que es saber gerenciar nuestras energías para garantizar salud, evitar el agotamiento, gestionar adecuadamente nuestras acciones y sobre todo, nuestros pensamientos, que manean una cantidad de energía dinámica muy considerable, que si no sabérsele controlar puede originar problemas.
debe sorprender que se diga, que la palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones como las personas que decidieron hablar a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que los generaban estas enfermedades.
La verdad, que en un interesante escrito al respecto de Cambio Planetario, expone, que hasta ahora lo decían los iluminados , los meditadores y los sabios, ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. “Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando “. Hay que entrenar esa mente
Se dan a conocer las reflexiones que La Vanguardia Digital le realizó al Dr. Mario Alonso Puig, que es Médico Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Fellow de la Harvard University Medical School y miembro de la New York Academy of Sciences y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. señala, que la Psiconeuroinmunobiología , es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.
Añade el Dr.Puig, que tengamos presente, que contamos con un valioso recurso contra la preocupación, como es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.
Siempre encontraremos razones para justificar el nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esta es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando
Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad
Nos explica el Dr. Puig en su análisis al respecto, que las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harvard han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducir
un 80%.
Tomemos en consideración cita Puig, que reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor, pero para que haya espontaneidad primero debe haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente
Cambiamos de hábitos de pensamiento y entrenémonos en nuestra integridad honrando nuestra propia palabra, comenta Puig, sobre todo, cuando decimos “voy a hacer esto “y al no hacerlo alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.
Nos cuenta una historia clásica hindú como ejemplo para ilustrar el efecto emocional del pensamiento:
Una noche, después de ver en un documental sobre serpientes en la televisión, me levanto y salgo al jardín a pasear con mi amigo. Caminando, de repente me doy cuenta, lleno de horror, que acabo de pisar una cobra enrollada. Me quedo bloqueado, sin respiración, paralizado de miedo . Creo atención. Mi acompañante, sorprendido, me demuestra que es una manguera enrollada. El pensamiento “es una cobra”, creó un estado emocional alterado, un miedo a morir. El efecto en cuanto a mi reacción fue lo mismo que si hubiera una cobra bajo mis pies. En muchas ocasiones, nuestros estados emocionales son consecuencia de nuestra percepción mental de las situaciones y acontecimientos que suceden en nuestra vida.
Fuente: Cambio Planetario
Find More Entrenar Articles
Comentarios recientes