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Los inicialmentes habitantes de América arribaron desde Asia en tres oleadas distintas hace 15.000 millones de años o más, y no en una como sostenían hasta ahora algunas teorías.
Los hallazgos de una investigación científica divulgados en la revista Nature rebaten la toería de que América fue colonizado en una sóla ola migratoria.
El cuadro internacional de investigadores analizó apuntes de 52 grupos indígenas de América -desde Canadá hasta Tierra del Fuego- y 17 de Siberia, y estudió más de 300.000 variaciones de sus ADN, prestigiadas como polimorfismos de nucleótido sencilla (SNP, por sus siglas en inglés).
Esto les permitió examinar los patrones de similitudes y distancias genéticas entre los grupos de población.
“Durante años se ha discutido si la llenación de América ocurrió en una o muchísimas oleadas procedentes de Siberia”, habló el profesor Andrés Ruiz-Linares de la University College London (UCL), coautor de la investigación.
“Pero nuestra investigación resuelve la discusión: los indígenas americanos no provienen de una sola migración”.
Linajes orientals
Según el estudio, la mayoría de las tribus descienden de la primera oleada a la que han denominado los “primeros americanos”.
La segunda y tercera oleada se recortaron a Norteamérica y solo generaron impacto en las poblaciones del Ártico, cuyas lenguas pertenecen a la familia esquimo-aleutianas y a los chipewyan canadienses.
Estas poblaciones, sin embargo, heredaron la mayor parte de su genoma (la secuencia de ADN contenida en los núcleos de las células) de la primera migración.
Quienes conversan esquimo-aleutiano obtuvieron más del 50% de su ADN de los inicialmentes americanos, en tanto que los chipewyan obtuvieron cerca del 90%.
Eso simboliza que las tres olas finalizaron mezclándose.
“Hay por lo poco tres linajes en los indígenas americanos,” habló el coautor David Reich, profesor de genética de la Harvard Medical School. “La cepa oriental de la que provienen los inicialmentes americanos es la más antigua, en tanto que los linajes que confiereron parte de su ADN a los esquimales-aleutianos y a los chipewyan canadienses están más estrechamente relacionados con las poblaciones actuales de Asia Oriental”.
Pruebas de ADN mitocondrial -la información genética en las mitocondrias que entregan energía a las células- respaldan la teoría de que la descendencia solo proviene de un grupo fundador de colonizadores, que cruzaron de Siberia a América a través del puente terrestre de Beringia.
Este puente natural apareció durante la reciente Edad de Hielo, cuando los niveles del mar eran más bajos y permitió a los cazadores explorar los dos continentes. Durante la reciente glaciación, regresó a desaparecer.
De norte a sur
La migración de tres etapas había sido iniciativa preliminarmente, basada en una controversia interpretación de las relaciones del lenguaje y las especificaciones físicas de los dientes de los grupos de indígenas americanos.
El cuadro así mismo encontró que una vez que se hallaban en el continente americano, las personas se movieron hacia el sur, a lo largo de una ruta que bordeó la costa y que en seguida se dispersaron por el ruta.
Después, hubo poco flujo genético entre los grupos de indígenas americanos, fundamentalmente en América del Sur.
Dos excepciones subrayables a esta dispersión así mismo fueron descubiertas por el estudio. En primer lugar, los conversantes de lenguas chibchas en América Central tienen ancestros del norte y el sur de América, lo que refleja que la ciudadanía del sur regresó al norte en algún instante.
En segundo lugar, los conversantes de la lengua naukanski y chukchi -en la costa norte de Siberia- poseen ADN de los “primeros americanos”. Por lo tanto, se estima que los conversantes esquimal-aleutianos emigraron de vuelta a Asia, llevando sus genes nativoamericanos.
El análisis del cuadro se complicó debido a la afluencia en el hemisferio de los inmigrantes europeos y africanos desde 1492 y a los 500 años de mezcla genética que le siguieron.
Para dar una llegada esto, los autores perfeccionaron procesos que les permitieron concentrarse en las secciones de los genomas de los pueblos indígenas que eran de nacimiento enteramente americano.
Fuente: Terra
Los inicialmentes habitantes de América arribaron desde Asia en tres oleadas distintas hace 15.000 millones de años o más, y no en una como sostenían hasta ahora algunas teorías.
Los hallazgos de una investigación científica divulgados en la revista Nature rebaten la toería de que América fue colonizado en una sóla ola migratoria.
El cuadro internacional de investigadores analizó apuntes de 52 grupos indígenas de América -desde Canadá hasta Tierra del Fuego- y 17 de Siberia, y estudió más de 300.000 variaciones de sus ADN, prestigiadas como polimorfismos de nucleótido sencilla (SNP, por sus siglas en inglés).
Esto les permitió examinar los patrones de similitudes y distancias genéticas entre los grupos de población.
“Durante años se ha discutido si la llenación de América ocurrió en una o muchísimas oleadas procedentes de Siberia”, habló el profesor Andrés Ruiz-Linares de la University College London (UCL), coautor de la investigación.
“Pero nuestra investigación resuelve la discusión: los indígenas americanos no provienen de una sola migración”.
Linajes orientals
Según el estudio, la mayoría de las tribus descienden de la primera oleada a la que han denominado los “primeros americanos”.
La segunda y tercera oleada se recortaron a Norteamérica y solo generaron impacto en las poblaciones del Ártico, cuyas lenguas pertenecen a la familia esquimo-aleutianas y a los chipewyan canadienses.
Estas poblaciones, sin embargo, heredaron la mayor parte de su genoma (la secuencia de ADN contenida en los núcleos de las células) de la primera migración.
Quienes conversan esquimo-aleutiano obtuvieron más del 50% de su ADN de los inicialmentes americanos, en tanto que los chipewyan obtuvieron cerca del 90%.
Eso simboliza que las tres olas finalizaron mezclándose.
“Hay por lo poco tres linajes en los indígenas americanos,” habló el coautor David Reich, profesor de genética de la Harvard Medical School. “La cepa oriental de la que provienen los inicialmentes americanos es la más antigua, en tanto que los linajes que confiereron parte de su ADN a los esquimales-aleutianos y a los chipewyan canadienses están más estrechamente relacionados con las poblaciones actuales de Asia Oriental”.
Pruebas de ADN mitocondrial -la información genética en las mitocondrias que entregan energía a las células- respaldan la teoría de que la descendencia solo proviene de un grupo fundador de colonizadores, que cruzaron de Siberia a América a través del puente terrestre de Beringia.
Este puente natural apareció durante la reciente Edad de Hielo, cuando los niveles del mar eran más bajos y permitió a los cazadores explorar los dos continentes. Durante la reciente glaciación, regresó a desaparecer.
De norte a sur
La migración de tres etapas había sido iniciativa preliminarmente, basada en una controversia interpretación de las relaciones del lenguaje y las especificaciones físicas de los dientes de los grupos de indígenas americanos.
El cuadro así mismo encontró que una vez que se hallaban en el continente americano, las personas se movieron hacia el sur, a lo largo de una ruta que bordeó la costa y que en seguida se dispersaron por el ruta.
Después, hubo poco flujo genético entre los grupos de indígenas americanos, fundamentalmente en América del Sur.
Dos excepciones subrayables a esta dispersión así mismo fueron descubiertas por el estudio. En primer lugar, los conversantes de lenguas chibchas en América Central tienen ancestros del norte y el sur de América, lo que refleja que la ciudadanía del sur regresó al norte en algún instante.
En segundo lugar, los conversantes de la lengua naukanski y chukchi -en la costa norte de Siberia- poseen ADN de los “primeros americanos”. Por lo tanto, se estima que los conversantes esquimal-aleutianos emigraron de vuelta a Asia, llevando sus genes nativoamericanos.
El análisis del cuadro se complicó debido a la afluencia en el hemisferio de los inmigrantes europeos y africanos desde 1492 y a los 500 años de mezcla genética que le siguieron.
Para dar una llegada esto, los autores perfeccionaron procesos que les permitieron concentrarse en las secciones de los genomas de los pueblos indígenas que eran de nacimiento enteramente americano.
Fuente: Terra