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El Mandatario del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.
Las expectativas creadas por el Mandatario del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, sobre una factible acción de envergadura para preservar la zona euro alcanzarían verse frustradas el jueves en la conversación mensual de la institución, según analistas que anuncian semanas de vacilaciones.
Por: AFP
Draghi debería revelar, al término de la conversación del consejo de gobernadores del BCE, un último plan de compra de bonos estatales en el market secundario de la deuda. Ese plan fue sugerido a principios de agosto debido a los altos precios para emitir bonos de países como España o Italia, respectivamente 4ª y 3ª economías de la zona euro.
El BCE “puede en el market de la deuda encarar operaciones de una importancia ajustada para alcanzar su objetivo”, había declarado Monti el 2 de agosto, aseverando que la institución monetaria de Fráncfort (oeste) está lista para hacer todo lo factible para asegurar la viabilidad de la zona euro.
Los markets aguardan, por lo tanto, estar al tanto de hasta en el que el BCE está dispuesto a arribar.
Pero frente a la resistencia del Banco Central alemán, que pasó a la ofensiva a través de la prensa, las titubeos persisten y alimentan la febrilidad de los inversores.
“Los que aguardan detalles explícitos (el jueves) pueden quedar decepcionados”, estimó Marco Valli, jefe economista para la zona euro de UniCredit.
Para Valli, Draghi “será impreciso” y se recortará a repetir su envio del mes preliminar, con como consecuencia el efecto inverso del deseado, o sea una volatilidad acentuada en el market financiero, una reciente alza de las primas de peligro para los países más frágiles y una moneda común vapuleada.
“Si se aplazan los anuncios, hay una grande eventualidad de que esto afecte demasiado la dinámica del market”, estimó por su parte Hiromichi Shirakawa, cambista de Credit Suisse.
Un estratega de acciones de Goldman Sachs ya advirtió a sus clientes sobre ventas masivas y les aconsejó que protegieran vertiginozamente sus posiciones, según una información divulgada en la página internet de CNBC.
El programa de compra de deuda pública por el BCE (bautizado SMP, por Securities Markets Programme) fue inaugurado en mayo de 2010, con la primera aprietos griega. La institución, que en un primer instante fue reticente, se dejó modificar de parecer por los responsables políticos europeos sobre la necesidad de intervenir en ese sentido.
Pero, desde en este momento, el programa solamente fue aplicado de manera puntual. El BCE manifestó enfáticamente que era temporal y recortado en sus montos. Y sobre todo, la iniciativa es reprochada repetidamente por el Bundesbank que ve en ella una forma encubierta de financiar a los Estados, lo que está prohibido por sus estatutos, y una amenaza para la inflación, cuando el mandato alrededor de ideal del BCE es asegurar la estabilidad de los importes con su política monetaria.
Estos dos hechos pudieron dañar la eficacia del programa, según los economistas.
Ahora el Mandatario del Bundesbank, Jens Weidmann, parece aislado en el Consejo de Gobernadores del BCE. La instancia está compuesta por 23 miembros: los 17 dirigentes de los bancos centrales de la región y seis miembros del directorio.
A distancia de Weidmann, todos estarían de acuerdo en reactivar la compra de bonos, suspendida hace seis meses, aseveró el martes el periódico holandés Het Financieele Dagblad.
Paul Donovan, de UBS, piensa que los markets no deben aguardar trasendentes anuncios de Draghi y que éste no querrá verlos “muy decepcionados” y les dará algo a la aguarda de poder hacer más.
Es decir, como minimo unas semanas, el tiempo ineludible para la organización de una reciente conversación del Eurogrupo y el pedido formal de respalda de España al fondo de rescate europeo, condición que impone el BCE para intervenir.
Holger Schmieding y Christian Schulz, del banco Berenberg, solamente aguardan que Mario Draghi anuncie el nivel que tienen que alcanzar las tasas de provecho para que el BCE intervenga automáticamente.
Las tasas de los bonos españoles a dos años bajaron a 3,5% contra 6,5% antes del anuncio de agosto.
El lunes, Draghi puntualizó que a sus ojos “la compra de deuda a mediano termino (menos de tres años) en el market secundario no es creación monetaria”, según un eurodiputado que asistió a un partido a puertas cerradas.
Fuente: Estrategia de Negocios